Índice

Introducción
Del Primer libro.
Del Segundo libro.
Del Tercer libro.
El final.
El Grimorio de la Orden de la Oscuridad
Acerca de Dar





Introducción

Mientras el sol brillaba cálidamente, el pequeño wocky azul regaba las flores de su bien cuidado jardín lleno de florecillas pequeñas y vegetales. De vez en cuando, como todo neopet, iría a muchos lugares, de aquí a allá, a recolectar tortillas, o gelatina, o al Desierto Perdido a jugar, o a la Isla de Roo… lo cierto era, que el precio que pagaba por estas pequeñas aventuras era muy alto. Para alguien que esta enfermo constantemente, estar en casa y cuidar de su salud es lo mejor.

Pero el tiempo pasa y las cosas cambian.




Del Primer Libro

Se acomodó sus gafas, enfocó su mirada en el jardín frente a él. Sujetó su guadaña con más fuerza, corrió a toda velocidad, y antes de decir: ''Tu jardín tiene hierbas rebeldes'', los arbustos ya estaban perfectamente cortados.

Por supuesto que las cosas cambian, pero no de las maneras que todos las esperan. Se acercó a los arbustos de rosas, que se movían furiosamente.

— Ustedes saben que tienen que mantenerse en su lugar o eso sucede. — dijo con severidad. Tomó con cuidado las rosas cortadas, y las colocó delante de una de las muchas lápidas que tenía ahí. — Ryrioku ordenó pizza… Ustedes pueden quedarse con el repartidor. — les sonrió, y caminó hacia el castillo, donde Darkshade lo esperaba en la puerta.
— ¿Jamás has pensado en tener a un jardín normal? — preguntó con sarcasmo.
— Eso sería bastante aburrido. — respondió el wocky con seriedad.

Las florecillas de campo se habían convertido en elegantes rosas rojas. Los ricos vegetales eran ahora lápidas sin nombre, las pequeñas aventuras eran ahora viajes a tumbas llenas de trampas, mapas del tesoro, riesgo y misterio. Su salud pobre era ahora vitalidad, su fácil sonrisa, tan dulce y tierna, era ahora una sonrisa siniestra y cruel.

Sus ojos color miel llenos de brillo, eran ahora perfectos rubíes llenos de oscuridad, tan helados como el mismo corazón de las cuevas de Hielo.

Dark sonrió cuando el wocky pasó de largo hacia el castillo, quizá hacia su biblioteca.

— ¿En qué momento cambiamos tanto? — preguntó al aire.
— En el momento que dejamos que la oscuridad nos consumiera. — respondió Dar sin voltear a verlo.

Al llegar a su habitación Darkshade tomó el libro que Glacieris le había prestado, y leyó con curiosidad.

Y el Príncipe del Reino de Hielo se levantó contra sus oponentes. Tomó su espada entre sus manos y corrió contra los monstruos que amenazaban su dominio. Su poder era digno del heredero de las Tierras Congeladas. Y sus enemigos le temían por su valor...

Levantó la vista, y sonrió con calma.

Hace mucho tiempo, en otra dimensión, sobre las Tierras Congeladas, se encontraba el Reino del Hielo.

Esta es la historia del Príncipe de Hielo, y comienza en medio de una gran batalla…

— * —

Con pesadez y dolor, abrió los ojos. Se sentía derrotado, débil. Miró a su alrededor. Todo se venía abajo, todo se derrumbaba sin que él pudiera hacer nada. Como cada año, todo el Reino de Hielo se venía abajo… la gente salía herida, las esperanzas de prosperidad se esfumaban en la nada con gritos de angustia y desolación.

El Reino de hielo, en la dimensión de los elementos, era un próspero y bello lugar. Sus habitantes eran fríos, pero muy amables, tranquilos, sin mayor ambición que vivir una vida tranquila y con arduo pero gratificante trabajo.

La historia comienza generaciones atrás, con un Rey poderoso y ambicioso. Que creía que él podía tomar bajo su control el reino de Fuego y el del Agua, por ser los más cercanos. Así, lleno de determinación, decidió visitar al oráculo que cuidaba de todos los Reinos.

— Quiero saber, oh, Gran Oráculo… ¿Cómo puedo expandir mis dominios? ¿Qué debo hacer para controlar a los demás Reinos? Por derecho, los habitantes del Reino de Hielo merecen más. Es nuestro derecho.
— El único derecho que tu pueblo merece es el de vivir en paz, como hasta ahora… ¿Es acaso que ustedes ambicionan más de lo que merecen?
— Ambicionamos lo que es por derecho nuestro.
— Tu corazón esta lleno de oscuridad, y por eso, debes aprender una valiosa lección, y con eso, yo maldigo a tu pueblo. Por un año, vivirán en paz y prosperidad, y después, en la misma luna del mismo ciclo, monstruos hechos de la misma oscuridad de los corazones de tu pueblo, arrasarán con todo. Lo destruirán todo, y tendrán que empezar de nuevo. Una y otra vez, hasta que aprendan su lección.

Horrorizado, el rey huyó, pero no tenía caso. Tal como lo predijo el oráculo, los monstruos de hielo llegaron a destruirlo todo. Y así pasó por generaciones, y generaciones.

El Príncipe Gabrielle, era amable, justo, bondadoso y valiente. Y nadie podría pedir más cualidades en un futuro Rey. Cada año, él mismo intentaba combatir a los monstruos, hasta que el cansancio le ganaba. Ellos nunca lo lastimaban de muerte, pero él nunca podía hacerles el más mínimo daño. Así fue hasta sus 18 años, cuando al morir su padre, estuvo a segundos de subir al trono.

Pero ahora estaba tirado en la nieve, viendo con lágrimas en los ojos, cómo su reino era destruido una vez más, sin que él pudiera hacer nada. El sentimiento de impotencia era demasiado.

— Gabrielle, ¿Estás bien? — preguntó Glacieris, la prometida del príncipe, arrastrándose en la nieve. Ser una sirena no ayudaba mucho.
— Lo que fuera… — susurró él.
— ¿Qué?
— Haría lo que fuera… por… levantar nuestra maldición…
— "¿Lo que fuera?" — preguntó una voz espectral proveniente de la nada.
— Lo que sea… por salvar a mi pueblo. — respondió aún con los ojos nublados en lágrimas… tratando de detener el flujo de sangre en su pecho.
— "¿Darías tu vida por ellos?"
— Sin pensarlo dos veces. — respondió con sinceridad. Glacieris estaba asustada, pero él estaba tranquilo.
— Muere entonces, Príncipe de Hielo, y en recompensa por tu sacrificio, una segunda oportunidad te será dada… a ti, y a tu pueblo.

Glacieris lloró desesperadamente al escuchar eso, y vio como la herida del pecho de su prometido creía un poco más… mientras el príncipe, amable, bondadoso y generoso, valientemente aceptaba la muerte por su pueblo. Para cuando Gabrielle abrió sus ojos de nuevo, se dio cuenta de que no recordaba nada. Sus patitas azules se veían curiosas.

— * —

Lo único que quedaba ya de Gabrielle, era la extraña habilidad para controlar el hielo, herencia de su linaje real.
Darkshade suspiró mientras cerraba el tomo final de la historia de otra dimensión.

Los libros no deberían ser juzgados por su cubierta, y el peophin lo sabía a la perfección. Miró seriamente al wocky, mientras leía con mucha atención otro libro más. Amigos y enemigos, Dark lo sabía perfectamente. En el tablero, el peohpin darigan era el Rey blanco, poderoso y siempre con el primer movimiento… pero Darlyan siempre sería el Rey negro, que espera el primer movimiento con paciencia, para tener una excusa para atacar. Sonrió con malicia de nuevo. Por supuesto, Darlyan era un wocky muy interesante.

— ¿Te apetece jugar ajedrez, Dar? — susurró mientras se alejaba.
— ¿Realmente quieres jugar conmigo, Dark? — preguntó el pelirrojo con una extraña sonrisa cuando el otro se marchó.

El primer libro duerme en las profundidades, en el corazón de un antiguo pueblo, escondido entre la misma tierra, protegido por las fuerzas del agua, hasta el día que el elegido regrese a despertarlo.




Del Segundo Libro

En la larga vida del Conde Von Roo, han pasado muchas cosas, pero usualmente, son cosas pequeñas y extrañas las que recuerdas por mucho tiempo. La primera vez que lo vio, era un pequeño y asustadizo wocky azul que llegó temblando hasta su morada. Muchos van a apostar con él sólo por el avatar, pero él no. El iba a apostar para perder. Eso era algo tan poco común, tan extraño, que llamó la atención del Conde de inmediato. Cuando finalmente bajó unos ocho niveles, el wocky casi saltaba de felicidad.

— ¿Tan ansioso estabas de perder?
— Sí, ahora puedo volver a casa. — sonrió el wocky.
— Vuelve pronto. — rió con sarcasmo el villano.
— Quizá algún día pueda vencerte.

La siguiente vez que lo vio, era muy diferente. Llevaba puesta una sonrisa sádica y tenebrosa. Ya no era azul, era darigan.

— Buenas noches, Conde. ¿Le apetece un juego? — preguntó con voz de seda; tétrica y helada.
— Por supuesto. — respondió el blumaroo con arrogancia, y minutos después, Darlyan se alejaba con un avatar en la mano. — Cambiaste mucho, niño. — rió.
— ¿Le parece? — sonrió con sarcasmo.
— Una Ronda más, mañana por la noche. — gritó.
— … ¿Realmente quiere jugar conmigo?

— * — * —

El Hada de la Fuente era conocida, y querida por todos, pero ella, al igual que el Conde, recordaba la primera vez que lo vio. Su suave pelaje azul, sus ojos llenos de luz, su sonrisa… Recordaba muy bien el día en que el pobre neopet cayó por accidente a la fuente, y estuvo dentro más tiempo del que debería. El wocky que no sabía nadar y casi se ahogaba, y cuando abrió los ojos, ella pudo ver cómo el color en ellos parecía una tormenta de color rojizo y dorada, hasta que el color miel desapareció por completo.

— ¿Cómo te sientes? — preguntó asustada.
— No me siento bien… — su voz ahora era más pesada.

Este incidente cambiaría su vida, dándole una nueva visión de todo….. y hablando de visión…

Bart también recordaría cuando lo conoció. Llegó tranquilamente, y mientras pescaba manzanas, Sólo le dio un pequeño empujón al barril. Cuando logró sacar la cabeza, estaba mojado Y molesto. El gnorbu casi podía ver las intenciones asesinas en sus ojos, que lo buscaban en un mar de borrones. Vista Nublada.

De más es decir que la siguiente vez que lo vio, llevaba unas gafas nuevas… y una expresión que decía claramente: Intenta empujarme de nuevo, y esta vez no sólo serás torturado. Bart tragó saliva con dificultad. Debía ser muy cuidadoso con este wocky en particular.

— ¿Acaso no tienes corazón? — preguntó alguien un día.
— No. Debe tenerlo Cygne en algún frasco. — Y no estaba bromeando con eso.

Nightingale, el uni darigan, tenía ya algún tiempo de vivir en aquel extraño castillo, y él, a veces mejor que nadie, podía ver a través del pelirrojo sin problema, porque son demasiado parecidos.

Darlyan siempre despide un aire de superioridad, de arrogancia, de frialdad. Mientras que de buen humor resulta calmado y tranquilo, al enfadarse puede llegar a ser posesivo, engreído, cruel y sádico. Cuando algo se interpone en su camino, no piensa dos veces en eliminarlo. Night sonrió cuando lo vió llegar cubierto de sangre, arrastrando tras de sí su confiable guadaña.

— ¿Día difícil?
— Me retaron a una pelea. — comentó con cansancio.
— ¿Sigue vivo?
— No.
— ¿Berserk?
Asintió con un ligero toque de fastidio. El wocky darigan era inteligente y bastante fuerte, pero en esta vida había algo que no podía controlar.
El ataque Berserk.

— No importa... La taza de té que SE que quieres, te la llevaré a la biblioteca en un momento.
— Aún no entiendo cómo puedes saber lo que quiero. — comentó algo molesto.
— Para eso son los hermanos mayores auto-adoptados. — sonrió el uni con aire siniestro. — ¿Te apetece un juego de ajedrez?
— ¿Realmente quieres jugar conmigo, Night? — preguntó alejándose.

Y el uni sonrió un poco más, con malicia, con la oscuridad que ahora vivía en él.
— No. — rió, sabiendo perfectamente, que el otro sonreía con ese aire maquiavélico cada que hacía esa pregunta en específico. — No en tu contra, al menos.

El ajedrez, en opinión de Darlyan, puede ser muy peligroso, y en opinión de Nightingale, aún más cuando lo juegas contra cierto wocky darigan.

El Segundo libro esta en las Arenas del Tiempo, protegido por las Piedras del Conocimiento y la Magia.






Del Tercer Libro

Un plato de avena, una taza de té, una de café, un plato de cereal con tornillos, un emparedado de jamón con alambre, sushi con baterías de reloj, waffles con tuercas, hot cakes con rondanas, una malteada de chocolate y una rebanada de tarta de manzana. Todo puesto en la mesa, en perfectas condiciones, frente al wocky que lo comía como si nada.

— No comprendo cómo puede comer tanto… — susurró Dark, que sólo comía fruta por las mañanas.
— Yo sólo lo ignoro. — comentó Night calmadamente. — Si le presto atención, me darían nauseas… esta comiendo metal, literalmente.

Alexander Lottaire, el gelert darigan entró a la cocina, con su aire de seriedad usual.

— ¿Qué puede ofrecerte Padre para desayunar, hijo mío? — preguntó Ryrioku, el kougra darigan al recién llegado.
— Un plato de avena y té, por favor. — se sentó junto al wocky, y lo miró con seriedad. — Comer metal es malo para tu salud.
— Claro que no, Padre sólo se asegura de que tenga una dieta balanceada, con mucho hierro y vitaminas, y muchos minerales, y catamaras, y lupes, y palos de golf, y pasto… — y todos dejaron de escucharlo.

Darlyan, con un rollo de sushi en la boca, levantó la mirada con desinterés, y continuó comiendo.

— En realidad, come menos que antes. — Night lo señaló con la cuchara. — Usualmente comía el doble.

Ryrioku los miró alegremente, luego, su semblante cambió a uno serio y concentrado.

Darlyan comía demasiado, en efecto, y es extraño, porque no come por hambre, más bien como si quisiera llenar un vacio que hubiera en su interior, pero sin darse cuenta. Al principio, Ry llenaba la mesa de comida por diversión, y si seguía comiendo, le seguía dando más. Come hasta que se cansa de comer. Algo curioso, Ryrioku experimentó poner un enorme tornillo en la sopa, y al ver que el otro lo masticaba, y nada le sucedía, encontró la respuesta al problema. El pelirrojo puede masticar y digerir metal, y eso trabaja a su favor. Las tuercas, alambre, rondanas, tornillos, hacen la comida sumamente pesada, eso evita que el otro coma tanto. Las baterías de reloj le proporcionan energía extra, y la comida real disimula el sabor.

Sí, el kougra esta demente, pero tiene sus momentos de locura cuerda, y sabe bien cómo debe cuidar Padre de sus hijos. Sonrió ampliamente al ver que Dar, de hecho, dejaba de lado la malteada y la tarta.

— Estoy satisfecho, gracias. — con calma, se levantó de la mesa, y caminó hacia el jardín.

Satisfecho, no. El kougra pensaba. Masticar metal es cansado y pesado para su organismo. Lo ayuda a sentirse ''satisfecho'' y le proporciona la energía que necesita para el día.

— Sólo a Ryrioku se le puede ocurrir darme metal para la comida… y hacer que funcione… — suspiró el wocky. Él conocía perfectamente el problema que había en su organismo. Sabía perfectamente que le ponían metal y baterías de reloj en la comida, pero en realidad, no le molestaba, sólo le causaba curiosidad. — Digno de un verdadero genio demente. — rió y cuando estaba a punto de salir, Ry lo alcanzó corriendo.
— Padre te preparó el almuerzo. — canturreó. — Emparedado de jamón, lechuga, zanahoria rallada, arroz y engranes. — le sonrió ampliamente, y se señaló la mejilla. — ¿Un besito para Padre antes de irte? Quizá luego quieras regresar para jugar con Padre. — El pelirrojo sonrió con sarcasmo, tomó la bolsa de papel que le entregaban, y se dio la vuelta.
— ¿Realmente quieres jugar conmigo, Padre? — preguntó en un tono burlón, mientras se alejaba con calma. La expresión del kougra cambió de nuevo a una seria y llena de amargura.
— No. Eres el segundo hijo favorito de Padre, pero Padre no tendrá otra opción. Cuando el momento llegue, tendré que decidir un bando…. Y tristemente, no será el tuyo… ¿Lo entiendes, cierto?
— Lo sé, Ryrioku…. lo se. — respondió. — Nadie tendrá más opción… Ni siquiera yo. — el tono de amargura y resentimiento en su voz preocuparía a Padre… si no se hubiera distraído con un espejo en el recibidor.

El tercer libro esta en la corona de la princesa helada, resguardado con cautela por la Reina de las Nieves.






El final.

En construcción...




El Grimorio de la Orden de la Oscuridad

En construcción...




Darlyan Sonet


Apodo: Dar

Especie y color: Wocky Darigan
Edad: 22
Signo zodiacal y neopiano: Scorpio, The farmer.

Para saber tu signo neopiano, ve aquí: /~neopianastrology

Cumpleaños: 30 de octubre

Petpet: Antares

Stats

Nivel: 65
Puntos de Salud: 130 / 130
Fuerza: 130
Defensa: 132
Movimiento: 69
Inteligencia: 1771
Habilidades y elementos: De tierra y hielo (derivado de agua).

Aún cuando no aumente mucho su fuerza, tiene la tendencia de usar la Guadaña de la Oscuridad Eterna. Es sencilla de usar en el jardín, y contra otros.
Actualmente esta retirado del BD.

FAQ

1. Me encanta tu wocky, ¿Lo cambias?
R. No.

2. ¿Porqué no?
R. Darlyan fue mi primer neopet. Lo creé y pinté yo misma. Siempre ha estado conmigo, y así quiero que se quede.

3. ¿No hay nada con que pueda tentarte?
R. No. Pero si te interesa saber qué han ofrecido, la lista es larga, e incluye custom ilimitado, reales UC, peluches UC, darigan UC, etc...

4. ¿Esta abierto para RP?
R. Síp.

5. Me gustaría agregarlo a mi historia....
R. Me gustaría saber de la historia primero :)

5. ¿Ha estado en otras historias?
R. En un comic del NT, y en una historia de una amiga n,n

6. ¿Porqué esta retirado del BD?
R. Excelente pregunta, y la puedo responder con 6 palabras: ''Harina de kacheek'', ''Harina de Chia''.

7. Estoy seguro/a de que lo sigues entrenando, ¿para qué, si esta retirado?
8. Por los plots, porque soy presumida, y porque aumenta su ego. u,ú *nod nod*

9. ¿Tu pet es un sabelotodo XDD?
R. Seh... *nod nod*

Cualquier otra duda que tengas, puede ser respondida por NM.






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